domingo, 14 de marzo de 2010

Cincuenta y un minutos que huelen a eternidad


Son las once y nueve en mi reloj. Quedan 51 minutos para que todo acabe. Ha sido el mejor dia de mi vida y no imagino un momento mas adecuado para encontrarte. Si tengo que conocer a la persona que cambiará mi vida tiene que ser hoy, lo he leido en las estrellas.

Podrá parecerte una estupidez pero es ahora cuando estoy preparado, no es superstición, son 51 minutos hechos con 60 segundos de cosas nuevas. No es definitivo, pero si tiene que ser, que sea ahora. No puedo permitirme gastar mas minutos sin tenerte aqui, lo que te estoy diciendo es que quiero aprovechar hasta el ultimo aliento de vida para hacerte feliz.

Porque aún no te conozco y ya siento que faltandome tu, me falta el tiempo; Aún no se quien eres y ya te hecho de menos tanto que me duele; Aún no te he visto y tu rostro ya acapara todos mis sueños...

No se como es posible, pero me cansé de escuchar a mi cerebro y le he dado la palabra al corazón. Si tiene que ser, que sea ahora. Por ti he parado el tiempo, nos quedan 51 minutos para conocernos. Toda una vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario