Renunciar a las comodidades no es nada facil, el mundo ahí fuera nos bombardea constantemente con esos mensajes que nos suplican que no lo hagamos, que no merece la pena ni planteárselo y que mas vale malo conocido que bueno por conocer, y terminamos por creer que, en el fondo, tal vez no nos merezcamos algo mejor, aunque nosotros siempre nos entregemos sin dudar. Aunque dudemos siempre que lo hacemos.
Pero voy a deciros una cosa: En realidad, no hay mucha diferencia entre un estadio lleno de aficionados vitoreando y una muchedumbre furiosa que no hace mas que abuchear. En ambos casos solo se hace ruido, como lo encajes depende de ti. Debemos convencernos de que nos aplauden, si lo conseguimos algún día lo harán.
Pero voy a deciros una cosa: En realidad, no hay mucha diferencia entre un estadio lleno de aficionados vitoreando y una muchedumbre furiosa que no hace mas que abuchear. En ambos casos solo se hace ruido, como lo encajes depende de ti. Debemos convencernos de que nos aplauden, si lo conseguimos algún día lo harán.
...Leo en alguna parte aquello de que el primer amor no siempre llega en ese orden y me digo a mi mismo que lo que en realidad sucede es que somos lo que el primer amor hizo con nosotros. El mundo nos rompe a todos, mas después, algunos se vuelven fuertes en los lugares rotos. Otros, sabemos aparentar que lo somos, o tal vez somos fuertes la mayor parte del tiempo, pero alguien, por el motivo que sea, consigue potenciar nuestras contadas debilidades, y nos eleva, y nos hace caer.
En algun lugar de alguna selva, alguien comentó: Que raros son los civilizados. Todos tienen relojes y ninguno tiene tiempo.
Nos pasamos los días mirando el reloj y seguimos llegando tarde a la vida. A los momentos que merecen ser vividos pero acaban desperdiciados por las brumas de aquellos pensamientos capaces de arrasar con el ahora. De borrar un día mágico a través de unas pocas palabras y condenarte a la duda del siempre que no estáis a solas. Y es que sucede que hay gente que solo se atreve a querer a puerta cerrada y gente que solo sabe querer al natural, y en esos choques recaen las sombras, pues en realidad lo que el corazón sabe no necesita convencionalismos ni amarres, o sino tal vez no sea lo que queremos; el amor no es para cobardes.
Y así vamos por la vida, revisando el teléfono cada cinco minutos viendo si hay amor o si hay wifi, lo que aparezca primero.
Conocemos la respuesta, la solución a esos instantes que nunca son breves, pero nunca nos la aplicamos: Debes amarte a ti mismo tan intensamente, que cuando los demás te vean, sepan exactamente como se te debe amar.
Al final del día todos necesitamos a alguien que de la cara por nosotros, que defienda lo que quiere, si todavía lo quiere. Porque eso es lo único que todo el mundo merece, alguien que crea en ti. En vosotros.
Al final del día todos necesitamos a alguien que de la cara por nosotros, que defienda lo que quiere, si todavía lo quiere. Porque eso es lo único que todo el mundo merece, alguien que crea en ti. En vosotros.
Todo lo demás, es nada; Aunque algunos nada duelan más y sean más profundos que otros.
...it's the end of the world

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