
No necesitaba que hicieras eso por mí, te lo pedí, te supliqué que no lo hicieras, hablé contigo e intenté convencerte.
Te dije porque no seria bueno para mí, ni para ti, que lo hicieras. Expuse mis motivos de una forma convincente, incluso conseguí autoconvencerme.
Todo estaba bien antes, nada tenia que cambiar, todo debía seguir como lo había planeado. No necesitaba que hicieras eso por mí, pero lo hiciste…, y ahora te debo demasiado
No hay comentarios:
Publicar un comentario