martes, 5 de enero de 2010

Carta a los Reyes Magos


Queridos Reyes Magos;

Se que os escribo muy tarde y que las cartas tardan unos cuantos días en llegar a Irak, pero mejor tarde que nunca. La mía de este año no es como las otras seis mil millones de cartas interesadas cargadas de peticiones. Eso me parece un acto de avaricia de inmensas proporciones… Este año, yo os escribiré exigencias (y me sobran los motivos para hacerlo!).

Si os parece voy a ir directo al grano. Porque huelga decir que desde la última vez que hablamos (o que hablé yo, pues nunca contestais a la correspondencia) he sido un chico ejemplar en casi todos los aspectos... dejemoslo en muchos de ellos.

En primer lugar exijo un cajón nuevo para mi corazón, porque el que me trajisteis el año pasado se lo han comido las termitas, ha sufrido cuatro incendios y se a partido por la mitad. No quiero un cajón cualquiera, quiero el cajón más increíblemente bonito, fuerte, resistente y de la madera más selecta jamás fabricado por ningún carpintero. Que en comparación el de Romeo y Julieta fuera del ikea.

En segundo lugar quiero, no, exijo, muchas y muy buenas notas. El año pasado os pedí lo mismo pero al final me lo trabajé yo solito (podriais, como minimo, haber tenido la decencia de ayudarme a repasar en mis largas vigilias), y 365 días más tarde, en contra de todos los pronósticos, estoy mas estresado aún. A riesgo de parecer avaricioso no quiero notables, quiero EXCELENTES!

En tercer lugar exijo muchas situaciones increíbles, improvisadas, únicas, fantásticas, asombrosas y una o dos que me suban la adrenalina.

En cuarto lugar y por ello MAS importante EXIJO conservar a las personas que me iluminan los pensamientos, conocer mejor (¡del todo!) a las que me alteran el sueño y encontrar a un par de miles de millones de amigos geniales mas a los que pueda llamar un lunes a las 3 de la mañana.

Me gustaría aclarar que este año me ha costado mas de lo normal escribir la carta. Espero que cuando la recibáis no la mandéis directamente al rincón de los renegados, porque no tendré la inocencia de un niño pero tengo el mismo coeficiente intelectual, y no me gustaría tener que pasarme a la competencia el próximo año. Papa Noel nunca me ha defraudado (¡aunque nunca le haya dado la oportunidad de hacerlo!)

Con mis mejores deseos, desde el próximo occidente

Xavi

P.D.: No os olvidéis de traerme el ticket, porque si este año no me convence lo devolveré, no me conformaré con menos

No hay comentarios:

Publicar un comentario