domingo, 9 de agosto de 2015

Jugad sin mi.

Anoche alguien me miró y lo soltó: "El amor no es un juego, dice el tio que siempre gana". Y admito que tuvo su gracia, porque él realmente lo creía así, pero yo nunca he ganado. Nunca he conseguido que se fije en mi la clase de chica en la que siempre he pensado y sin embargo constantemente he atraído a mi lado a esa chica con la que nunca quieres acabar y con la que siempre terminas.

Al final supongo que cada cual recibe lo que da y que mis señales son defectuosas, porque siempre he sido el chico que gusta a la chica que no se gusta a si misma. Tuvo su gracia, si, porque me hizo pensar en cuantas ideas equivocadas tenemos de los demás, en cuanta gente a la que admiro o envidio esconde en realidad una verdad completamente distinta dentro de si.

 Al terminar la noche me acerqué a él y se lo dije: "Lo importante no es cuantas veces empiezas algo, sino cuantas veces acaba, y porque".

El amor no es un juego, dice el tio que siempre pierde. Y si lo fuera, jugad sin mi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario