sábado, 30 de enero de 2016

Tormenta de Ideas.

Me encanta cuando me pongo a escribir sin pensar, porque me parezco más a mi mismo, aunque el resultado final me quede menos bonito. Y hoy, que es un día muy Stitches de Shawn Mendes, me apetece rajar. No os prometo ninguna frase bonita que luego podáis usar para acompañar alguna foto molongui pero os aseguro que, al acabar de leer éstas lineas, conoceréis a un Xavi que no suelo mostrar. Y si, Dios no lo quiera, lo que vais a leer os parece muy absurdo o muy inconexo, imaginad el desorden que tiene dentro de mi cabeza. 

Insisto, podéis iros ahora y libraros del tostón, que si habéis llegado hasta aquí a mi la visita ya me cuenta igual. Así que si os vais a quedar hasta el final coged palomitas y poned los pies encima de la mesa, que esto empieza.

A ver como os describo mi estado mental actual para que podáis rebajaros a mi nivel y entenderlo. Haciendo una analogía instagramera: Últimamente estoy como que me apetece más subir el texto y la foto es una excusa. Lo se, Instagram sentiría vergüenza de mi si tuviese un corazón de verdad, y no aquello que clickeamos para lanzar indirectas a los demás, porque allí la norma es hacer lo contrario, buscar la frase bonita para poder subir aquella foto que te mueres de ganas por enseñar sin sentirte tan egocéntrico por hacerlo. Pero es que siento que tengo que decir muchas cosas y no se como ilustrarlas. Supongo que es algo que me ha pasado siempre, no se ponerle rostro a muchos de mis sentimientos

Un consejo que me daría a mi mismo como abogado es bajo ningún concepto publicar lo que os voy a decir ahora, porque es ilegal, así que si por alguna extraña circunstancia de la vida hay un agente de la autoridad leyéndome, diremos que se trata de ficción literaria: Me encanta conducir con los cascos de música. De verdad, estoy convencido de que tiene que ser la experiencia más cercana a volar que puede experimentar un ser humano, y no me digáis que eso es ir en parapente o tirarse en paracaídas, porque lo he probado y definitivamente no es lo mismo caer que volar. Cuando vuelas, tu eliges hacia donde alzas las alas.

Ademas de ser ilegal, es malo para mi por dos motivos: Primero porque me cargo el motor. Los amantes del embrague como yo me entenderéis: yo conduzco de oídas, y con la música retumbando en tu casco es difícil oír ningún motor, propio o ajeno. Lo que me lleva a comentaros una cosa que me parece de vital importancia aunque tenga poco que ver con lo que nos ocupa: La gente que conduce vehículos automáticos no es de fiar, son de los que prefieren llegar que ir. A mi me gusta el trayecto.

Lo segundo porque yo me pongo una canción tranquilita y arranco, pero resulta que las siguientes 5 canciones de la lista de reproducción aleatoria son dubstep duro, de esas absurdamente largas que no sabes porque conservas si solo las tienes para pasarlas cuando empiezan a sonar. Y ponte tu a cambiar de pista con las dos manos en el manillar y la carretera enfrente. Pero oye, que nunca se sabe cuando necesitarás una canción que te anime a destruir media ciudad en un momento dado. Y claro, sin darme cuenta de repente estoy circulando a 90 kilómetros por hora en una vía urbana de dos carriles. Y si me quitan el carnet, ya me podéis matar porque sufrir sufriré lo mismo. (Señor agente, ficción literaria, recuerde).

¿Sabéis cuando la carencia de un problema real que focalice vuestra atención os hace percataros de treinta problemitas sin importancia que sin embargo son capaces de ahogarte más que el primero, y encima de manera silenciosa? Pues un poco estoy así hoy. Maldita sea mi buena fortuna.

Hoy era uno de esos días que pintan bien; Es sábado y me toca trabajar, pero me encanta. Es más divertido que hacerlo un lunes, porque es como más cosa tuya y menos por que toca hacerlo, y así parece que lo que haces sea el doble de bueno. Y en mi caso suele serlo, me pone de buen humor avanzar, me parece lo más gratificante que puede hacer uno por si mismo. Y encima me pagan por ello. 

Pues a lo que iba, hoy hacia sol, al fin. Un sol de esos que notas en la piel, que te recarga. Vuelvo del trabajo y lo último que me apetece es desperdiciarlo refugiándome de nuevo en casa así que tomo la siguiente salida y aparco al lado de la playa. 

Hoy voy a dejar de perder el tiempo y voy a empezar a recuperarlo haciendo nada conmigo mismo, decido sin pensarlo demasiado. Al menos hasta que el sol deje de bañarme la piel. ¿No sentís a veces como que la luz artificial os absorbe la energía? Como que tiene menos de esto que te encanta sin saber porque y más de aquello que te sobra aunque no tanto como para hacer el esfuerzo de echarlo fuera. Seguro que me seguís.

Y aquí, tumbado en la arena corbata en mano, empieza mi lluvia de pensamientos inconexos. Por primera vez en mi vida no se muy bien que hacer. Ni en el trabajo, ni en la familia y, por supuesto, ni por asomo en el amor. 

Vayamos por partes, hablemos primero de ti y así puedo continuar luego con el resto del relato sin la carga emocional de pensarte. Voy a ser breve, que hoy no se trata de eso: Tengo la sensación de que si no hago nada te perderé pero si voy tras de ti te escaparás. Y no se hacer ninguna de las dos cosas. Ya me dirás como lo solucionamos.

Ahora hablemos del Xavi profesional, de Don Javier. No tengo la sensación de estar cambiando el  mundo. Me pregunto que pensaría de mí mi yo de hace 5 años.

Y bueno, mi madre, que la pobre sigue sufriendo demasiado por mi (o mas bien por sus nietos inexistentes), y me gustaria que no lo hiciese pero no nos engañemos, la señora se ha ganado el derecho a atosigarme todo lo que quiera, al fin y al cabo la abandoné demasiado pronto. Pero no os creáis que hago mucho por solucionar sus preocupaciones: Sigo huyendo de todas aquellas personas que intentan quererme de una forma que sobrepase la amistad. Pero es que joder, yo lo siento, si no eres tú, ¿Para que va a ser alguien más?. No soy la clase de persona que necesite a alguien a su lado, necesito a Alguien

Siento como que estoy en medio de una carrera que no cesa, en el centro exacto: No dejo de huir de algunos mientras voy tras de otros. Me pregunto que pasaría si alguno de nosotros en esta absurda cadena se detuviese. 

Últimamente tengo una sensación extraña: Intento convencerme de que a partir de ahora voy a ser una persona distinta para parecerme más a mi mismo. Se que hay algo importante que debo hacer, que podría hacer, pero no termino de ver el que. Y mientras dudo aquí sigo, acumulando dinero que no uso, personas que no quiero (no del todo) y deseos que no alcanzo. Y solo hace falta que una sola pieza se mueva de su sitio para que todo se desmorone y tenga que volver a empezar. Quizás, me digo, deba provocar un terremoto.




https://www.youtube.com/watch?v=N7VCLNBNJQs
Hey...
I know there are some things we need to talk about

No hay comentarios:

Publicar un comentario