jueves, 4 de febrero de 2016

Cuando dejé de ser quien soy.

Supongo que hoy es uno de esos días en que odio mi trabajo pero no tengo el valor suficiente para hacer nada que lo remedie. Uno de esos días en que no sabes quién eres, pero si quién no quieres ser

Funciono en modo automático, me pongo una corbata que no combina con nada y me subo a la moto. Que más da, me digo, hoy no vienen clientes. Hoy no soy abogado. Llego al despacho y me pongo a teclear. No se ni a quien he saludado al llegar. Miro la hora en el ordenador y aún faltan treinta minutos para que empiece mi jornada laboral. La próxima vez que la mire hará una hora que tendria que estar comiendo. No se me da muy bien esto de funcionar por inercia. No importa, en realidad tengo un horario muy flexible, por no decir que hago lo que me sale de las narices.

A menudo me sorprendo a mi mismo escribiendo mi carta de dimisión. Por cómo seria, me digo. Por imaginar. 

Una mentira

Hace tiempo que no tengo tiempo para coger mis propios asuntos. Al empezar aquí me daban cancha para tener clientes de verdad, para solucionar problemas humanos y no solamente contables. Para ser abogado. Eso me ayudaba a no tener esa sensación constante de estar traicionando todo en lo que creía aquel Xavi idealista y soñador que murió cuando le ofrecieron un contrato con coche de empresa. 

Era fácil sentirme bien conmigo mismo cuando trabajaba prácticamente gratis para gente que lo necesitaba teniendo el colchón de un sueldo ejecutivo detrás a cambio de cuatro chorradas. Me hacia sentir especial, creía que era un héroe. No lo era. Era la unica forma que tenia de acallar mi conciencia. De engañarme a mi mismo diciéndome que estaba cumpliendo mi parte del trato, aunque no lo hacia. No era un Xavi muy resistente, al fin y al cabo.

Supongo que sigue dentro de mi ese sueño de dejarlo todo atrás. La idea de empezar de cero en algún otro lugar. 

Si no fuera por mi familia.

Por mi trabajo. 

Por mis obligaciones. 

Si no fuera por el miedo. 

¿No os pasa que cuanto más rato estáis bajo el chorro de agua caliente más frío tenéis? Llega un momento en que no puedes darle otra vuelta a la llave de paso y todo tu cuerpo se ha acostumbrado a una agua que ya hierve sobre tu piel. Si te encontraras de repente en esa situación, gritarías. Pero cuando ha pasado paulatinamente, cuando tú has dejado que pase, ni lo sientes. Supongo que lo que intento decir es que no se en que momento del camino me convertí en parte del engranaje

No dejes pasar esta oportunidad, me dijeron. Y les creí. Confíe más en ellos que en mi instinto. No hace tanto de aquel Xavi con la camisa por fuera y el maletín lleno de papeles arrugados que cruzaba las comarcas cada día en busca de nuevos clientes. Entonces me hacía feliz hacer mi trabajo y no me importaba el primero ni el último día del mes. Entonces pensaba que las corbatas eran, solamente, lo que son: una soga atada al cuello. Tenia dos; la de mi graduación y la que usábamos para fin de año. Solo me interesaba aparentar ser alguien mas importante de lo que era en esas fechas, cuando tocaba empezar algo nuevo o cuando había que despedirse de todo lo viejo.

No hay nada más mediocre que acostumbrarse a la mediocridad. Al asiento de un escritorio con vistas a una ciudad que parece un hormiguero. A viajar pero no ver mundo, sino salas de reuniones. A usar una tarjeta que lleva tu nombre pero no dice quien eres realmente. A llevar una mascara de seguridad y competencia al tomar decisiones que cuestan mas dinero que todo lo que posees, para que no vean que en realidad eres solamente un chico de 24 años que no tiene ni idea de lo que quiere hacer con su propia vida. ¿De verdad nadie en todas éstas empresas se da cuenta de que solo soy un niño? Un niño con corbata. Con un maletín antes cargado de sueños y ahora de realidades. Con un traje que una vez me hice a medida pero ahora me viene grande.  

Un niño que necesita ser mayor.




https://www.youtube.com/watch?v=seTPsMowoWA&index=4&list=FLTUnpsXBSDVXO1V31oNR5tQ
And I built a home
For you
For me
Until it disappeared

No hay comentarios:

Publicar un comentario