Rezo a Dios para que ésta sea la última vez que escriba, para no volver a sucumbir a la tiranía de mis letras, no volver a tener la necesidad de exponerme. Me prometo que así será. Se que me fallaré otra vez.
Ésta es una de esas entradas que solía escribir antes de ti. Una tormenta de ideas que mis manos vomitan en el papel cuando no tengo ya a quien contárselas. Me siento atrapado entre éstas hojas y da igual cuanto camine, no encuentro la salida. No importa, se que aquí es donde pertenezco, que éste es mi lugar.
He decidido levantar un muro, no para mantenerte a ti fuera, sino para retenerme a mi dentro de él. Difícil compromiso el que asumo conmigo mismo, siendo yo el único que posee las llaves de sus puertas. Es complicado mantenerme enjaulado cuando se que puedo escapar de ésta prisión cuando quiera. Pero resulta que, en este caso, ser libre significa no escapar. Para curar una herida, hay que dejar de tocarla.
Después de un año es la primera vez en mi vida que escribo con el deseo de que jamás leas éstas lineas, algo dentro de mi me dice que no vas a volver a visitar mi rincón, a buscar mi tesoro en Delfos. Es mejor así. Tal vez alguien te diga que estoy hablando de ti, y te haga acudir una última vez. Si así es aprovecho la ocasión para volver a despedirme de ti. He perdido la cuenta de todos nuestros adiós.
Me siento en el suelo del balcón y pienso cómo a todo el mundo le gusta la lluvia cuando la ve desde el salón de casa, pero nadie sale a bailar bajo la tormenta. Sálvate de ti mismo, tú que lees éstas lineas, desatando tempestades. Eso es mi vida, una carrera de fondo, y no gana el que llega primero, sino el que nunca se detiene. No me gusta liberarme de ti, pero necesito ser libre. El amor, me digo, mata mucho mas que el odio. Soy lo que necesito ser.
En realidad, ésta no es la forma complicada de decir algo sencillo. Es la manera mas fácil que tengo de entender lo que dice mi alma, otrora inconquistable. No importa nadie, cuando lo que importa forma parte de tu todo. Lo que escribo, es lo que soy. Y ya no me gusta que mi sangre contenga faltas de ortografía. A buen entendedor, pocas palabras devastan.
Encuentra lo que amas y deja que te mate.
But those are the days
That bind us together, forever
And those little things
Define us forever, forever.

No hay comentarios:
Publicar un comentario