jueves, 2 de febrero de 2017

Pequeñas grandezas.

Una vez escribí que querría dejar de escribir. Curiosa dicotomía. Una vez también quise ser escritor, vivir de mis letras, como ellas vivían de mi. Poder dedicar mi tiempo a plasmar sensaciones en el papel, y que alguien en alguna parte creyese que merecía la pena invertir el suyo en leerlo. En leerme. Pronto desistí. Es a mi a quien leéis, soy yo, en cada linea. Es mi alma en su forma mas sincera la que se plasma sobre el blanco del papel, que a mi siempre me ha parecido un perfecto escenario de la nada que, incansable, pretendo llenar. Y cada vez mas me pregunto, ¿Soy yo el que se expone al escribirlas, o son mis letras las que en realidad me forman a mi? 

Siempre es la noche la que me encuentra haciendo alguna anotación. Documentando un sentimiento. Dejando constancia en cualquier papel de cualquier cosa que, si no leo, no entiendo. Y no se si soy yo el que busca el abrigo de la noche para sentirme a salvo o si, por contra, es la noche la que me obliga a escribir. No se que porcentaje de culpa tienen las estrellas, o la música, o el ruido que solo yo puedo oír. 

Hay gente que habla consigo misma, los hay que aseguran que denota brillantez. Yo, por mi parte, prefiero escribir. Mantener una bonita relación con mi yo del futuro a base de correspondencia sin abrir. Mensajes sin sello. Cartas que jamas quise enviar. Y no se que Xavi es el que escribe cada vez, si el que empezó la conversación o el que la recibe. No se si contesto mis mensajes o me empeño en seguir redactando misivas sin responder. Ni siquiera se si alguna vez llegué a hacerlo. ¿Debería ofenderme ante mi falta de interés o sentirme halagado por mi constante flujo de atención? No lo se. Carece de importancia. El mundo es muy grande y yo soy diminuto en comparación.

No soy un gran hombre, se que no. No al menos todavía; No desisto en mi determinación de lograrlo. Y comprendo cuando lo veo que hay grandes hombres que hacen a los demás sentirse pequeños. Pero dijo Charles Dickens que la verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes. Y quizás eso si sepa hacerlo. Hay un gran camino por recorrer y mi espalda clama ansiosa por llevar la carga. No pretendo dejar atrás mi hogar sino ir tras él y, quizás mientras tanto, descubrir quien soy. Las piedras del camino tendrán que recordarme que no importa la grandeza de lo que no podemos abarcar, pues basta un pequeño agujero para que el barco se hunda.

Hay pequeñas grandezas en todo lo que hacemos, y enormes vacíos que no tienen porque ocupar, para llenarnos. 



I'm sorry for everything
For everything I've done
From the second that I was born 
Then since I had a loaded gun
And then I shot, shot, shot a hole 
Through everything I loved
Oh, I shot, shot, shot a hole 

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