Confunden estas noches de verano. El Ipod
funciona aleatoriamente y de repente suena una canción que desbloquea en tu
interior un torrente de recuerdos y sensaciones, y llegan las preguntas, y te
pierdes en la vista de la ciudad de noche, y te dan ganas de ir a alguna parte
pero no tienes a donde ir.
Y te preguntas como has llegado a este punto, en que
momento tomaste el camino que lo cambió todo. Dentro de ti hay una tormenta,
has hecho cosas bien, pero también te has equivocado en algunas decisiones, y
no sabes como enmendarlas. Temes.
Y en medio de ese caos interno, su imagen que nunca desaparece,
que es como un faro en medio de una tempestad, te tranquiliza. Pues sabes que, por mucho que te
equivoques, ella te entenderá, pues entiende todo lo que sucede en tu interior,
aun cuando ni siquiera tú lo comprendes.
Lo tienes todo pero te falta algo, cuando hace tiempo que vives en las fotografías que te hicieron, y te escondes de las que te quieren hacer. Crees
que no estás haciéndolo suficientemente bien, que no la estás protegiendo, sino que por el contrario la arrastras al fondo del océano del que la querías liberar .
Pero termina la canción, suena otra y tu mirada,
perdida en la nocturna silueta de la ciudad desde este balcón, te lleva a otros
rincones de tu mente, mas alejados, más oscuros, mas desconocidos. Y te preguntas hasta que
punto eres el villano, más que el héroe que deseas ser.
Tranquiliza sentir con tanta claridad que, a
pesar de toda tu oscuridad interna, el amor que sientes por ella es capaz de
iluminar cualquier sombra. Y ese amor se convierte en lo único seguro en tu
vida...
...y lo demás vendrá con la
siguiente canción.

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