domingo, 22 de octubre de 2017

Mapas de papel.


Antes, para escapar, sólo era necesario caminar. Estabamos en aquellos años en los que puedes perderte en mil locuras sin renunciar a progresar. La juventud nos siguió en todas nuestras aventuras, pero se fué en el mismo instante en que todas aquellas maletas nos empezaron a pesar.

Eran días de existir fuera de nuestras casas, de buscar el calor de otro sol. Escapamos de las mismas calles que nos vieron nacer y, fuera de nuestro molde, volvimos a crecer. Fuimos complices de un crimen llamado tiempo, y por nuestros actos nos condenaron a existir. 

Dejadme que os cuente algo sobre ése viaje: Nadie esperaba que fuesemos a escapar, y únicamente por eso lo llamamos huida, aunque nos diesemos prisa en regresar. Era lo que siempre habíamos hecho, pero ésta vez había que saltar. A veces terminas encasillándote, saboteándote a ti mismo. Cuando eres el hombre que salta de edificios, la gente espera que saltes de edificios. Nos precipitabamos sin miedo hacia el abismo y sólo pensabamos cuanto tardaríamos en volver a escalar. Y, una vez más, el suelo se acercó sin prestarle atención. Querida caída: mátame o hazme mas fuerte. 

Algunos regresamos, pero el camino se abrió para todos aquellos que, en medio de su caída, se atrevieron a volar.

Y desde entonces dió igual lo lejos que partiesen o donde fuesen a parar. No puedes decir que allí donde estés sea distante si no tienes un punto de referencia al que llamar hogar. ¿Recuerdas lo que nos dijo la muerte aquella vez?

Los pájaros sin patas duermen sobre el viento. 


And I'd hear them say go this or that way
Followed maps that men had sold me
I did some time with the finest minds but not one of them could have told me
I was looking for you

No hay comentarios:

Publicar un comentario